Dormir tranquilo y estar lleno de energía para tus labores del día es tan importante como una buena alimentación. Te contamos las claves para un descanso adecuado.

Un sueño profundo y reparador de al menos ocho horas diarias es necesario para mantener una vida activa y saludable, tanto física como mentalmente. Dormir bien tiene su ciencia y te exige disciplina para llevar a cabo una serie de acciones que le permitan a tu cerebro descansar y funcionar al máximo.

Jairo Noreña, médico y cirujano, va más allá y afirma que, cuando duermes bien mejoras tu estado de ánimo, piensas con claridad, tu memoria mejora, reaccionas con más calma a situaciones tensas, ves la vida con optimismo y mantienes tu corazón en buen estado. En los niños, por ejemplo, el sueño contribuye a su óptimo crecimiento y a un desarrollo adecuado de los músculos.

“Actividades como trabajar, leer y ver televisión no deben hacerse en la cama, ya que el cerebro se educa de una manera errónea y esto puede interferir a la hora dormir”, dice Noreña, y agrega que este espacio solo debe ser utilizado para dos cosas: dormir y realizar el acto sexual.

El National Heart Lung and Blood Institute, ofrece las siguientes recomendaciones para tener un sueño saludable:

¿Qué debemos tener en cuenta para dormir bien?

· A la hora de dormir es necesario que dejes a un lado los problemas.

· Es fundamental que establezcas una hora para ir a la cama, así activas tu ‘reloj biológico’ y acostumbras a tu cerebro a dormir profundo.

· No tomes bebidas que contengan cafeína después de las tres de la tarde, esta puede interferir al momento de conciliar el sueño.

· Evita tomar alcohol antes de dormir, si bien ofrece una sensación de descanso, en realidad no permite que el cuerpo se recupere.

· Tu cuarto debe estar completamente oscuro, ojalá sin la presencia, incluso, de luces led, como la del televisor y el despertador.

· Duerme en un lugar silencioso.

· Procura hacer media hora de ejercicio diario, este debe realizarse en la mañana o en las primeras horas de la tarde, pero nunca antes de irte a dormir.

· Come sanamente y no tomes líquidos al menos dos horas antes de dormir, así evitarás levantarte en la noche para ir al baño.

· Evita ir a la cama con el estómago lleno, dale tiempo para que haga la digestión.

¿Qué hacer cuando no puedes dormir?

Si llegas a la cama con reocupaciones y tratando de resolver problemas, estos pueden interferir en tu descanso. Si al cabo de media hora no has podido conciliar el sueño, lo recomendable es ponerte de pie, tomar lápiz y papel y hacer una lista de aquellas cosas que te inquietan, así podrás ordenarlas en tu mente y esto te dará una sensación de tener el control y te tranquilizará para ir de nuevo a la cama.
Si esto no te funciona, lo recomendable, según el doctor Noreña, es realizar una actividad que te fatigue o te ponga en movimiento.

“Las personas que no logran dormir deben revisar sus medicamentos y suplementos, ya que algunos antidepresivos o anticonvulsivantes, esteroides o medicamentos como la teofilina, pueden producir insomnio”, concluye el médico, quien añade que, en este caso, es mejor acudir a un especialista.

Ahora que conoces estas recomendaciones, ponlas en práctica y dale al descanso el lugar que merece dentro de tu rutina. Notará los beneficios en mente y cuerpo.

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