Tener acceso a la información es una de las características de esta época. Aunque esto sea algo de celebrar y disfrutar, también debemos tener cuidado de los contenidos que estamos consumiendo y en qué estamos creyendo. Los mitos o la desinformación sobre la vacunación son una amenaza para nuestra salud, en tiempos donde la inmunidad de la población mundial contra la COVID-19 es la carrera más urgente ¿Cómo saber la veracidad de lo que otras personas nos dicen? ¿Cómo detectar falsas noticias?

MitosVacunación, Desinformación

Desde el inicio de la pandemia por la COVID-19, especialmente en los momentos donde ha habido mayor incertidumbre, hemos deseado que el desarrollo científico y farmacéutico fabrique una vacuna que nos salve. Sin embargo, ahora que existen varias opciones aprobadas, diferentes marcas y que contamos con muchos más equipos científicos a nivel mundial que avanzan en descubrir nuevos medicamentos, son muchos los mitos que circulan y que aumentan nuestra incertidumbre al poner en duda los beneficios de la vacunación.

La rapidez en la fabricación de las vacunas es una constante que genera preguntas frente a la eficacia de éstas. Sin embargo, esto tendría que ser razón para llevarnos a buscar fuentes de información verídica, confiable y segura que nos aseguren de vivir con mayor conocimiento y nos permita valorar el trabajo mancomunado y colaborativo que la humanidad ha tenido en esta carrera por la inmunidad y la protección contra un virus que ha sido letal.

Cuando sintamos dudas frente a comentarios sin sustento o carentes de argumentación científica, lo mejor que podemos hacer es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “consultar a nuestros proveedores de asistencia sanitaria y verificar la información en sitios web rigurosos. En la Red de Seguridad Vacunal, una red mundial de sitios web sobre seguridad vacunal certificada por la OMS, se puede consultar fácilmente información correcta y digna de confianza”. Este tipo de portales ayuda a contrarrestar la nocividad de la desinformación, pero está en nuestras manos entrar a ellos para encontrar información fidedigna.

Algunas mentiras que nos confunden, muy comunes en redes sociales o cadenas de Whatsapp, son las siguientes:

  1. Las vacunas traen consigo microchips.
  2. Las vacunas causan infertilidad.
  3. Las vacunas traerán enfermedad y debilitamiento.
  4. Están experimentando con los primeros que accedan a la vacuna.
  5. La vacuna contra La COVID-19 contiene el virus.

Estos ejemplos nos hacen reflexionar acerca de qué tanto estamos dispuestos a saber. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) desarrolla estas ideas para desmentirlas con propiedad y nos invita tanto a detener la propagación de la desinformación como a confiar en la vacunación que es un método vigilado por organizaciones especializadas de todo el mundo, con el fin de garantizar seguridad, eficacia e inmunidad.

Asegura la OPS que:

  1. Las vacunas solamente se usan para proteger a las personas de enfermedades que pueden enfermarte o causar la muerte. Los microchips nunca se han usado en las vacunas y no son parte de las vacunas contra la COVID-19.
  2. Recibir la vacuna no afecta la fertilidad; es más, algunos participantes en los estudios clínicos se quedaron embarazadas durante el estudio. Ninguna vacuna de la que se sospeche que puede afectar la capacidad de una persona para concebir ha sido o será aprobada.
  3. Las vacunas contra la COVID-19 ayudan al sistema inmunitario a identificar y a combatir el virus. La vacuna no debilita o sobrecarga el cuerpo, ni hará que caigamos enfermos. Algunas personas pueden experimentar efectos secundarios leves como dolor en el lugar de la inyección, dolores musculares o fiebre, pero estos desaparecen rápidamente. Estos efectos secundarios son el resultado de la respuesta del sistema inmunitario a la vacuna y no son un signo de que se haya contraído la enfermedad.
  4. La seguridad es uno de los objetivos principales de los ensayos clínicos de vacunas. Es habitual suspender de manera temporal los ensayos clínicos de vacunas, mientras los científicos siguen recabando información. Esto demuestra que tanto los fabricantes como los científicos están haciendo todo lo posible para asegurar que la vacuna sea segura y eficaz.
  5. Aunque las vacunas contra la COVID-19 son las primeras vacunas de ARN mensajero que se aprueban, no son las primeras que se han ensayado con humanos. Las vacunas de ARN mensajero proporcionan «instrucciones» para que nuestras células produzcan la proteína que se encuentra en la superficie del virus que causa la COVID-19.

En tiempos donde la información se requiere precisa, seguros SURA nos proporciona asesoría especializada con expertos dispuestos a brindarnos orientación verídica y confiable, que nos proporcionen tranquilidad ante las situaciones mundiales y nos permita conocer los desarrollos científicos para cuando elijamos beneficiarnos de ellos  con protección y confiabilidad.

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