El sector del talento humano está sufriendo una serie de transformaciones importantes: ahora los empleados son los nuevos líderes y voceros organizacionales, las organizaciones flexibles toman fuerza y cada vez son más las empresas que buscan espacios donde sus colaboradores puedan desarrollar sus capacidades profesionales.

Este cambio no es gratuito, viene apalancado por una tendencia en la que el empleado empieza a ser uno de los clientes más importantes de la organización. Ahora son las empresas las que crean experiencias memorables para ellos, fidelizándolos con la marca y buscando que sean felices con sus empleos, pues diferentes estudios evidencian que “no hay satisfacción de los clientes si no hay satisfacción en los empleados”.

Todo esto implica cambios profundos en la estructura de las organizaciones. Un estudio realizado por Microsoft señala que el 92% de los directivos europeos encuestados afirmó que su empresa ha venido enfrentando fuertes transformaciones en los últimos años y que el cambio de cultura empresarial es para ellos uno de los retos principales.

Este estudio también encontró que las compañías que aceptan las nuevas ideas de sus empleados tienen el doble de posibilidades de obtener un crecimiento de dos cifras. Esto porque comprender al ser humano en todas sus dimensiones hace que liderar vaya más allá de dirigir un equipo desde el logro y transcienda a la inspiración de los diferentes equipos de trabajo, reconociendo la individualidad, escuchando y movilizando a cada uno de sus miembros.

Organizaciones flexibles, otra tendencia que toma fuerza

Las organizaciones están inmersas en un mundo cada vez más conectado, en el que una persona puede acceder a información desde cualquier lugar y momento. Así, tanto las vocerías como los espacios laborales se empiezan a redefinir: ahora las jerarquías no son verticales sino horizontales, en el que la voz de cada empleado cuenta y estos esperan encontrar trabajos que le permitan equilibrar todos los aspectos de su vida.

Igualmente, las organizaciones empiezan a comprender la importancia de brindar espacios flexibles desde los cuales los trabajadores puedan realizar sus labores. Una encuesta realizada por IWG Group señala que el 83% de las personas elegirían un trabajo flexible en lugar de uno que no ofrezca estas posibilidades, y el 28% valoran el poder elegir su lugar de trabajo en vez de aumentar sus vacaciones.

En ese sentido, las organizaciones también empiezan a repensar sus oficinas para que estas no sean un simple lugar en el cual los empleados van a ejecutar sus labores, sino que las convierten en espacios donde los colaboradores puedan vivir experiencias que generen orgullo y sentido de pertenencia, así como que sean coherentes con el ADN de las organizaciones.

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