Conoce y fomenta entre tus colaboradores las habilidades para la vida, un grupo de destrezas que les sirven para relacionarse mejor consigo mismos, con los demás y con su entorno.

En 1993, la División de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó la iniciativa de desarrollar las habilidades para la vida y, aunque en los siguientes años el documento fue revisado y ajustado en diferentes ocasiones, estas quedaron finalmente definidas como las capacidades de una persona para enfrentarse de manera exitosa a las exigencias y los desafíos de la vida diaria. 

De acuerdo con Luz Amparo Plata, profesional sicosocial y de salud mental de ARL SURA, estas competencias buscan que las personas tengan un propósito. Son diez y se reúnen en tres grandes grupos: cognitivo, social y emocional.

En el cognitivo están: autoconocimiento, toma de decisiones, pensamiento crítico y pensamiento creativo. En el social: comunicación asertiva, relaciones interpersonales y solución de problemas y conflictos. Y en el emocional: empatía, manejo de emociones y sentimientos y manejo de la tensión y el estrés. “Todas son importantes y necesarias en la vida; no hay una ruta para desarrollar unas, primero, y luego, otras: cada una es esencial”, asegura la experta.

En la siguiente infografía, conoce de qué se trata cada habilidad con el fin de trabajar en su fortalecimiento y fomentarlas en las personas que te rodean, sobre todo si son parte de tu equipo de trabajo.

fomenta en tus empleados las 10 habilidades para la vida

Destrezas útiles en la vida laboral

En cualquier entorno (familiar, social, educativo o de ocio), las personas establecen relaciones, pero no a todas les resulta fácil desenvolverse. Por eso, explica Luz Amparo Plata, “trabajar en las habilidades para la vida es un proceso que se centra en entender qué capacidades se deben desarrollar para enfrentar el mundo actual y encajar en el equipo o grupo al que se pertenece”.

Lo mismo ocurre en el contexto laboral y no es porque las personas no sean capaces de enfrentar las situaciones, sino porque no han adquirido las herramientas para hacerlo. De ahí la importancia de potenciar las destrezas que generan comportamientos saludables. En tu empresa, por ejemplo, puedes iniciar planeando estrategias de conocimiento e identificación de factores de riesgo, mediante cuestionarios y encuestas, que arrojen información acerca de aspectos positivos y de mejora en relación con las habilidades para la vida.

Por otro lado, puedes realizar capacitaciones y talleres enfocados en el cuidado propio, del otro y del entorno, así como campañas de comunicación que posibiliten el reconocimiento de las competencias que requieren refuerzo.

Mónica Rodríguez, especialista de talento humano de Empresas SURA, afirma que es importante determinar las habilidades que necesitan las personas para responder a un entorno en constante cambio. La clave está en ver a los colaboradores en todas sus dimensiones (física, mental, emocional, intelectual, familiar, financiera y espiritual) y acompañarlos a alcanzar objetivos individuales y colectivos.

En ese sentido, Mónica hace un llamado a las organizaciones para que asuman la conversación como práctica fundamental: “Hay que tener espacios con los equipos para hablar no solo de temas laborales, sino también personales y familiares; en el comportamiento de las personas y en sus motivaciones están las respuestas que buscamos. Conversar, además de que permite conocer cómo las personas viven los cambios, ayuda a redefinir procesos, bien sea conservándolos, mejorándolos o eliminándolos”, concluye.

ARL SURA cuenta con un programa de habilidades para la vida pensado para los trabajadores de las empresas e independientes. Si deseas conocer más, llama a nuestra línea de atención y solicita el respaldo de un asesor.

 

Fecha de publicación: marzo 10 de 2021.

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