Nuestro hogar es el sitio en el que ahora pasamos la mayor parte del tiempo. Por eso, es importante mantenerlo limpio. Pero, aunque en el día estamos en diferentes partes de nuestras casas, la habitación es sin duda uno de los sitios donde más pasamos tiempo, incluyendo las horas de descanso nocturno.

Las siguientes son algunas sugerencias y trucos que harán que disfrutes esa tarea de mantener el orden y la limpieza en uno de nuestros lugares favoritos del hogar.

1. La primera tarea del día. No salgas del cuarto sin antes tender tu cama. Este será el primer logro del día, facilitará que tu habitación empiece a verse ordenada y evitará una tentación común en las mañanas: volver a entrar en las cobijas.

2. Mantén despejada tu cama. Una vez la hayas tendido evita poner en ella la ropa del día anterior o llenarla de elementos que podrían estar mejor en un escritorio o biblioteca. Esto ayudará a mantener la higiene y a que tu habitación no termine siendo el lugar al que llega todo lo que no pusiste en su lugar.

3. Lava sábanas y cobijas. Es el mejor momento para estar al día con cada cobertor y funda que tienes en tu cama. Además de evitar la acumulación de algunas impurezas, dormirás con una sensación de limpieza que facilitará que duermas cómodamente.

4. La mesa de noche. Revisa cada mañana qué tienes en ella y deja solo lo necesario. Evitarás llenar este espacio con elementos que no usas o que no has llevado a la cocina.

5. Revisa tu armario. Mientras pasas tiempo en casa aprovecha para poner en orden tu clóset. Selecciona tu ropa: la que aún usas, la que está aún en buen estado y ya no usas y la que está deteriorada; la segunda la organizas para donar y la última la botas.

6. Renueva el aire de tu habitación. Cada mañana, al iniciar tu día, abre tu ventana o puerta para que el aire fluya. Esto ayudará a que tengas la sensación de un nuevo ambiente y facilitará que la acumulación de algunas partículas de polvo disminuya sin afectar tu salud.

7. Lava las cortinas con regularidad. Lo más seguro es que tus cortinas acumulen polvo en poco tiempo. Si llevas un par de semanas sin bajarlas o sin limpiar las persianas, es posible que la higiene de tu cuarto no esté completa. Aunque no es una actividad que resulte fácil, sí es muy necesaria y ayudará a que estés libre de impurezas que te podrían generar alergias.

8. ¿Qué hago con mi escritorio? Si en tu habitación también tienes un espacio para trabajar o estudiar, procura que este solo tenga lo necesario: entre más limpio esté, más concentración tendrás a la hora de hacer tus actividades laborales o académicas. No dejes en él loza, ropa o exceso de libros. Cada vez que lo vayas a utilizar recuerda limpiarlo para remover las impurezas que pueda tener.

9. Limpia el piso. Esta recomendación no es solo para tu habitación. Sin embargo, mantener el piso limpio, tal vez con algún aromatizante de tu gusto, hará que tu cuarto tenga un mejor ambiente. Un poco de agua con algún detergente eliminará cualquier suciedad y mantendrá protegido tu espacio.

Una buena salud física y mental comienza por tener un hogar limpio y ordenado. Haz un esfuerzo hoy para dejar cada cosa en su sitio y verás cómo tus tareas del día comenzarán a fluir de una mejor manera.

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