Nuestro cuerpo tiene mecanismos para reaccionar ante enfermedades, virus y bacterias. El circuito que los regula, al que conocemos como sistema inmunitario, es complejo, amplio y está interconectado con los demás procesos físicos, por lo que requiere de equilibrio y armonía con el resto del cuerpo para funcionar óptimamente. Aún así, mantenerlo fuerte está en nuestras manos y es más fácil de lo que creemos.

Desde estar al día con las vacunas, hasta tener un sueño reparador, contribuyen a nuestras defensas. El médico inmunólogo colombiano Julio César Orrego, quien además es investigador y docente, cuenta que siguiendo estos cinco consejos nuestro sistema inmune estará robustecido y preparado para combatir organismos invasores:

1. Vacunación
“Después del lavado de manos y el uso correcto de antibióticos, las vacunas han sido de los pocos métodos que han erradicado enfermedades en el mundo, gracias a que entrenan nuestros cuerpos para reconocer los microorganismos antes de que entren a ellos y así estimular anticuerpos que generen una inmunidad adquirida”, explica el médico. Según Orrego, respetar y cumplir el esquema de vacunación acorde a las autoridades sanitarias de cada país significa, actualmente, garantizar una primera barrera contra las bacterias, virus e infecciones más mortales, como las influenzas, neumococo, varicela y hepatitis, por mencionar algunas.

2. Nutrición balanceada
No solo es importante incluir en nuestra dieta en proporciones adecuadas los tres grupos alimentarios, las proteínas, carbohidratos y lípidos, sino también incorporar a oligoelementos, es decir, a las vitaminas y minerales. El ácido fólico, el hierro y las vitaminas C, E y B12 están relacionadas con nuestras defensas, pero hay dos que, específicamente, trabajan de la mano para nuestro sistema inmune: el zinc y el selenio. Estos pueden ser encontrados en frutos secos, lácteos, cereales integrales, mariscos y legumbres. Te compartimos este artículo para que conozcas en detalle los alimentos necesarios para fortalecer el sistema.

3. Probióticos y prebióticos
¿Sabías que en nuestros cuerpos también habitan bacterias “buenas”? Generalmente viven en nuestro tracto digestivo, respiratorio y genital, y su función es importantísima. Con la simbiosis entre probióticos y prebióticos garantizamos que estas bacterias crezcan y así nos preparamos para defendernos de los ataques externos y las infecciones. Estas sustancias se pueden conseguir en cápsulas o suplementos, pero también a través de la alimentación, especialmente en yogures y encurtidos.

4. Hidratación y ejercicio
¡Ten en cuenta que la hidratación, además de darse a través de la ingesta de agua, también se produce a nivel cutáneo! La piel es el órgano más grande y es la primera superficie expuesta al mundo exterior, por lo que tenerla hidratada favorece su cometido. Ejercitarnos, por supuesto, tiene muchos beneficios a nivel físico y mental: dispara las hormonas del bienestar, regula nuestro metabolismo y refuerza nuestros músculos. En este podcast, descubre todos sus beneficios y algunos ejercicios para hacer en casa.

5. Sueño y recuperación
Dormir entre seis y ocho horas diarias hace que cada cuerpo establezca su equilibrio metabólico para ejecutar todas sus funciones. Defenderse de las bacterias y virus es una de ellas, así que un sueño reparador es esencial para el óptimo propósito de nuestro sistema inmunitario.

De acuerdo con el inmunólogo Orrego, en condiciones promedio estos cinco consejos te ayudarán a darle un empujón a tus defensas, sin necesidad de emplear medicamentos inmunoestimulantes que, según explica basado en estudios recientes, no tienen mayor efecto y son recomendados solo para niños y adultos con infecciones a repetición. ¡Recuerda también cuidarte evitando el cigarrillo, el alcohol y sustancias nocivas para la salud!

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