¿Quiénes son las personas más vulnerables ante el nuevo virus? ¿Cómo protegerlas del contagio y cómo cuidarlas en caso de que sean portadoras? A éstas y otras preguntas respondemos a continuación:

Son muchas las preguntas que aparecen alrededor de los cuidados que hay que tener en materia personal y con el círculo cercano en la actual coyuntura. Para responder a las inquietudes más frecuentes sobre este tema consultamos la información que dispone el National Center for Immunization and Respiratory Diseases y a continuación tenemos las principales recomendaciones.

Según la información actualmente disponible y la experiencia clínica, los adultos mayores y las personas de cualquier edad que tienen afecciones médicas preexistentes graves podrían tener un mayor riesgo de enfermedad grave debido a COVID-19. ¿Específicamente de quiénes hablamos en este grupo?

Las personas con alto riesgo de enfermedad grave por COVID-19 incluyen:

  • Personas mayores de 65 años.
  • Personas que viven en hogares de adultos mayores o centros de atención a largo plazo.
  • Otras condiciones son:
    – Personas con enfermedad pulmonar crónica o asma moderada a severa.
    – Personas con enfermedades del corazón con complicaciones.
    – Personas inmunocomprometidas, incluido el tratamiento del cáncer.
    – Las personas de cualquier edad con obesidad severa (índice de masa corporal ≥40) o ciertas afecciones médicas subyacentes, particularmente si no están bien controladas, como diabetes, insuficiencia renal o enfermedad hepática.
  • Las mujeres embarazadas deben ser monitoreadas ya que pueden sufrir una enfermedad viral grave, sin embargo, hasta la fecha, los datos sobre COVID-19 no han mostrado un mayor riesgo.

Para empezar, es fundamental tener en cuenta que:

  • Actualmente no existe vacuna para prevenir la enfermedad.
  • La mejor manera de prevenir es evitar exponerse al virus.
  • Se cree que el virus se propaga principalmente de persona a persona, por contacto cercano (a menos de 2 metros), a través de gotas respiratorias cuando una persona infectada tose o estornuda. Estas gotitas pueden caer en la boca o la nariz de las personas o ser inhaladas a los pulmones.

Para el cuidado de los adultos mayores:

  • Quedarse en casa.
  • Limpiar y desinfectar las superficies u objetos frecuentemente tocados.
  • Evitar todos los viajes no esenciales.
  • Evitar el contacto con personas enfermas.
  • Llamar al médico de confianza si te preocupa el COVID-19 y tu afección subyacente o si estás enfermo.
  • Ten reserva de medicamentos recetados para tus afecciones subyacentes por 30 días.

Cuidados para personas con asma:

  • Abastécete de suministros.
  • Mantén el espacio con las demás personas.
  • En sitios públicos aléjate de personas enfermas.
  • Lávate las manos a menudo.
  • Evita las multitudes.
  • Quédate en casa tanto como sea posible para no exponerte al virus.
  • Si alguien en tu hogar está enfermo, mantente alejado.
  • Evita compartir artículos personales del hogar como tazas y toallas.
  • Toma tus medicamentos para el asma exactamente como te los recetaron.
  • Ten reserva de medicamentos recetados para 30 días, como los inhaladores para el asma.
  • Debes saber cómo usar tu inhalador .
  • Evita los factores que te desencadenan el asma.
  • Limpia y desinfecta las superficies que tocas con frecuencia. Evita los desinfectantes que pueden causarte un ataque de asma.
  • La situación actual del COVID-19 puede generar preocupación o ansiedad en algunas personas. Las emociones fuertes pueden desencadenar un ataque de asma. Toma medidas para sobrellevar el estrés y la ansiedad.
  • Si tienes síntomas ponte en contacto con tu proveedor de salud para preguntar sobre tus síntomas y recibir las recomendaciones necesarias.

Cuidados para mujeres en embarazo y en lactancia:

Normalmente las mujeres embarazadas experimentan cambios en sus cuerpos que pueden aumentar el riesgo de algunas infecciones, donde se encuentran las causadas por los coronavirus, la misma familia del COVID-19 y otras infecciones respiratorias virales, como la influenza, por lo cual siempre es importante que se protejan.

  • Cúbrete la tos (usar un pañuelo desechable o el codo).
  • Evita a las personas enfermas.
  • Lávate las manos con frecuencia con agua y jabón o desinfectante para manos a base de alcohol.

Cuidados para los cuidadores de personas vulnerables:

  • Asegúrate de entender las instrucciones y recomendaciones del médico en cuanto a los medicamentos y los cuidados del paciente, y de seguirlas. Ayúdale en sus necesidades básicas del hogar, alimentación, recetas médicas y otras necesidades personales.Monitorear los síntomas del paciente, e informar al prestador de salud si estos empeoran.
  • Evita estrechar manos, dar abrazos o besos.
  • Ten siempre presente las medidas de higiene y seguridad como lavarte las manos frecuentemente, usar mascarilla cuando sea necesario.
  • Respeta y haz respetar la distancia entre la persona enferma y otros familiares.
  • Limpia y desinfecta los objetos que se toquen con frecuencia en el hogar, como instrumentos médicos de uso casero, controles remotos, celulares, implementos de cocina, baños, entre otros.
  • Evita el transporte público y las multitudes.
  • Aléjate de las aglomeraciones o sitios concurridos de público.
  • Abastécete de provisiones.
  • Acompaña emocionalmente a la persona vulnerable.
  • Conoce bien cuales son los medicamentos que está tomando la persona enferma y ayúdale para que los tome de manera oportuna.
  • Controla los alimentos y otros suministros médicos necesarios (oxígeno, incontinencia, diálisis, cuidado de heridas).
  • Abastecerse de alimentos no perecederos para tener a mano en el hogar para minimizar los viajes a las tiendas.
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