Cuando se trata de niños, el cuidado frente al consumo de medicamentos debe ser mayor porque es entre los 0 y los 14 años que su cuerpo desarrolla la capacidad de metabolizar los analgésicos.

Puede que, en el afán de buscar el alivio de los niños cuando se encuentran enfermos, les des medicamento sin contar con un diagnóstico ni una prescripción por parte del médico. Esta práctica podría tener consecuencias negativas, de ahí la importancia de entender la medicación infantil para cuidar la salud de los pequeños y jóvenes.

Mauricio Orrego, pediatra de SURA, afirma que utilizar fármacos de manera segura significa saber cuándo son necesarios y cuándo no. Sin excepción, antes de suministrarlos debes consultar a un especialista. “Es complejo controlar la automedicación con fármacos de venta libre, puesto que existen muchas presentaciones en el mercado y los padres o cuidadores desconocen la concentración de estos, lo que aumenta el riesgo de intoxicaciones”, expresa el experto.

En favor de tu tranquilidad y la seguridad de los menores, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Verifica el nombre del medicamento, para qué se utiliza y su fecha de vencimiento.
  • Conoce la cantidad a administrar, la frecuencia y la duración del tratamiento de acuerdo con el estado en el que esté el niño.
  • Confirma la forma adecuada de administración: si se toma por la boca, se inhala o se aspira.
  • Revisa cómo conservar el medicamento después de abrirlo y durante cuánto tiempo se puede guardar antes de desecharlo.
  • Consúltale al pediatra acerca de los posibles efectos secundarios o reacciones al medicamento. Asimismo, sobre las interacciones entre este y otros remedios que el niño esté tomando.

    Cómo hacer para que los niños tomen medicamentos

¿Cómo darles los medicamentos a los niños?

  • Lee las instrucciones: tanto la medicina de venta libre como la recetada viene con instrucciones y datos acerca de los posibles efectos secundarios. Consulta al pediatra si tienes dudas.
  • Chequea si se toman con o sin alimentos: en las etiquetas o instrucciones hay información sobre cómo se deben tomar los fármacos. Por ejemplo: si la sugerencia es consumirlos con alimentos, significa que pueden causar molestias si el estómago está vacío.
  • Administra las dosis precisas: esto es vital porque las medicinas, en su mayoría, se deben tomar en cierta porción y a determinadas horas para que actúen correctamente. Activa alarmas que te recuerden los horarios de administración.
  • Ten cuidado con los límites de edad y peso: si en la etiqueta del medicamento hay información que no corresponde con las condiciones del niño, pregúntale al pediatra.
  • Organiza las medicinas en paquetes semanales: revísalos para asegurarte de que han sido bien administrados.

Tres claves del pediatra, por Mauricio Orrego

  • En ocasiones, atender a los niños en casa es lo más recomendable para su pronta recuperación. Si tienen un resfriado común, por ejemplo, deben descansar y beber líquido en abundancia con el fin de evitar la deshidratación.
  • Sin importar los síntomas, bajo ninguna circunstancia les des medicinas sin prescripción. Los niños detentan condiciones especiales y, lo que funciona en ti, no lo hará en ellos.
  • Por tu tranquilidad y el bienestar de los menores, acudir al pediatra siempre es la mejor decisión.


    Fecha de publicación: marzo 09 de 2021.

    Puede que los contenidos más antiguos del Blog Seguros SURA no estén actualizados, así que por favor ten en cuenta la fecha de publicación. Gracias por tu comprensión.

1+
3 min de lectura

Compartir entrada