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17 diciembre 2019 Blog Sé saludable

Que tu trabajo no te enferme

Se le conoce como síndrome de Burnout. En mayo de este año fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el síndrome resultante de un estrés crónico en el trabajo que no ha sido gestionado con éxito.

Si vives con una sensación de agotamiento permanente, tu desgaste mental todos los días está en aumento, tienes sentimientos negativos o cínicos frente a tu trabajo o sientes que se reduce tu eficacia profesional, haz un pare en el camino. Estos son los síntomas que indican que padeces un trastorno de desgaste laboral.

Tu cuerpo también puede darte alertas, si sufres algunos de estos padecimientos:

  • Dolores de cabeza recurrentes.
  • Alteraciones gastrointestinales.
  • Mialgias o dolores musculares en diferentes partes del cuerpo.
  • Astenia o debilidad y agotamiento muscular que no te permiten realizar las actividades que antes llevabas a cabo.
  • Disminución de las defensas de tu organismo y, por lo tanto, gripas o infecciones frecuentes.
  • Insomnio.
  • Incapacidad para tomar decisiones.
  • Hipersensibilidad emocional.
  • Ataques frecuentes, involuntarios e incontrolables de llanto o risa que resultan exagerados o no están conectados con el estado emocional (labilidad emocional).
  • Mayor reactividad.

Todos podemos padecerlo

Se presenta más en pacientes que realizan labores relacionadas con la seguridad, la salud y la atención al cliente. Sin embargo, cualquier persona puede sufrir este trastorno y depende de su capacidad para soportar la carga laboral. Por ejemplo, un presidente de una compañía, aunque tiene más obligaciones y tensión laboral, puede tener un organismo que pueda soportar dicha presión. Al otro lado, una persona que tiene un trabajo más operativo, con pocas responsabilidades, puede que no tenga un organismo con la capacidad suficiente para soportar su carga de trabajo.

También se presenta cuando hay un ambiente laboral poco sano, en entornos de jornadas laborales extensas, de mucha competencia intralaboral o cuando hay exigencia o expectativas más allá de lo razonable.

Dependiendo de los síntomas que presentes, lo más recomendable es que recibas tratamiento médico o farmacológico. Además, en todos los casos se recomienda el acompañamiento psicológico que te permitirá enfrentar, resolver y entender las experiencias que no se han podido solucionar de forma saludable.

Test

Responde estas preguntas teniendo en cuenta lo que has vivido en los últimos tres meses e identifica si estás en riesgo de padecer esta enfermedad.

No (0 puntos) Un poco (1 punto) Mucho (2 puntos)

Bastante (3 puntos)

Te sientes más cansado de lo normal.        
Sientes que te cuesta desempeñar adecuadamente tus funciones.        
Tu trabajo te genera ansiedad.        
Te cuesta conciliar el sueño en las noches.        
Sientes que puedes perderte en tus pensamientos.        
No disfrutas tu trabajo.        
No disfrutas las cosas que antes te gustaban.        
Sufres dolores de cabeza que antes no tenías.        
Has pensado en renunciar a tu trabajo.
Crees que tu trabajo lo tendrían que desempeñar dos personas o más.
Sientes menos apetito.
Sientes que te enfermas más de lo normal.
Sientes palpitaciones mientras trabajas.
Te sientes agotado por tu trabajo.
Tus compañeros de trabajo te notan de mal humor.
Sientes que no te concentras.
Tu autoestima ha disminuido.
Tu estado anímico ha disminuido.
Sientes que cometes más errores.
Recurres al alcohol o al tabaco para disminuir el estrés.
Te aíslas de tus compañeros de trabajo.
Te cuesta relajarte.
Suma tus puntos.
  • Es normal si estás entre 0 y 50.
  • Es importante que evalúes cómo te sientes en tu trabajo si sacaste entre 51 y 80.
  • Haz un pare si tus puntos están entre 81 y 100.
  • Si sacaste más de 100, padeces desgaste profesional. Es necesario que pidas la ayuda de un especialista.

Tú puedes evitar el desgaste profesional

Estas son algunas recomendaciones que te ayudarán a que no te “quemes” en tu trabajo:

  • Respeta los diferentes espacios en la propia vida: de pareja, amigos, trabajo, descanso, ocio. Esto significa no llevarse trabajo a casa, pero tampoco dedicarse a conversar con los amigos durante las horas de trabajo.
  • Respeta los horarios laborales y ten tiempo de descanso de calidad.
  • Aprende a expresarte adecuadamente para tener una comunicación efectiva. Esto te permitirá ser asertivo y a decir no de buenas maneras: no estoy de acuerdo, no me gusta, no puedo, no me siento capaz.
  • Ponle límites saludables a tu empresa, a tu jefe y a tus compañeros de trabajo.
  • Verifica que lo que te están pidiendo laboralmente está de acuerdo con tu capacidad.
  • Dale a tu trabajo la importancia que merece, pero no lo pongas sobre las otras dimensiones de tu ser.
  • Escucha a tu propio cuerpo y no ignores los síntomas, que son la alarma que este envía cuando algo no está en equilibrio.
  • Cuida tu salud física: come bien, ejercítate, descansa y duerme el tiempo suficiente.
  • Busca tu salud emocional: genera relaciones profundas y significativas con personas que sean tu apoyo en un momento de necesidad.

Ten cuidado. Si un trastorno de desgaste ocupacional no se trata adecuadamente, puede desembocar en una depresión o un estrés crónico.

El Burnout es un trastorno que se refiere específicamente a fenómenos relativos al contexto profesional y no debe utilizarse para describir experiencias en otros ámbitos de tu vida.

El contenido hace parte de la revista 5 sentidos y fue realizado por: Pablo Velilla Restrepo, psicólogo.