Las causas que generan las enfermedades en nuestro organismo pueden ser varias, pero más allá de su gravedad, mantener una actitud positiva promueve mejores condiciones para nuestra salud al reducir la ansiedad y fortalecer nuestras emociones. Para ello será necesario que aprendamos a adoptar hábitos que favorezcan la armonía corporal como de nuestro ser.

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La negación, la preocupación y la ansiedad suelen estar presentes en nuestra mente e influir en nuestras emociones cuando descubrimos que tenemos alguna enfermedad o afectación en nuestra salud. Podemos presentar cambios visibles que llegan a nuestras relaciones personales y hasta nuestra percepción de la vida y de nosotros mismos.

Muchas enfermedades llegan para quedarse algún tiempo y por ello nuestra cotidianidad también cambia. Sin embargo, podemos reducir el impacto de ellas o adaptarnos para mejorar nuestra calidad de vida. En este sentido la página especializada en cuidado y salud cuidadores.com, afirma que: «Lo mejor es aceptar la situación cuanto antes, sobre todo, para hacernos conscientes de lo que nos va a tocar vivir. Es importante saber que el estado de ánimo es fundamental para una recuperación o mejora, según el caso».

Algunos tips que podemos tener en cuenta a la hora de cuidar, de aceptar y enfrentar nuestras enfermedades, pueden ser, según esta página, los siguientes:

  1. Una persona positiva maneja mejor el estrés, elemento básico en una enfermedad. Pero, ¿cómo se puede ser más positivo?:
    No hay que tener miedo a preguntarle a los profesionales, pues son los que mejor nos pueden aclarar lo que nos puede ir sucediendo y aconsejarnos distintos sitios a los que acudir (recursos que estén a nuestra disposición, asociaciones, etc.).
  2. Continuar con las actividades diarias, teniendo en cuenta los límites que tengamos por la enfermedad. Hay que aprender a convivir con ella y  reflexionar con respecto a nuestras acciones cotidianas.
  3. Rodearse de un entorno positivo, que contagie el optimismo y su apoyo. El aislamiento no contribuye en nada, como tampoco el rodearse de personas negativas o de aquellas que constantemente expresan palabras de piedad

Otra opción puede ser integrar algún grupo terapéutico alternativo, como aquellos donde se promuevan las artes, los deportes o la risoterapia, pues nos aseguran de vivir positivamente la enfermedad. En SURA también nos ocupamos en que las personas vivan mejor sus procesos en la enfermedad con nuestros profesionales que buscan brindar una salud integral para continuar adaptándonos y continuar fortaleciendo nuestra capacidad de resiliencia.

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