Qué comemos, cómo comemos y cuándo comemos son preguntas claves para aumentar nuestra productividad laboral. No es suficiente con sentarse ocho horas al día frente a un computador para ser más productivos, existen otros factores y uno de ellos, importante, es nuestra alimentación. 

Según la Organización Internacional del Trabajo – OIT, una alimentación adecuada y balanceada incrementa en un 20% nuestra productividad laboral. “Existe un claro vínculo entre una alimentación de calidad y una productividad elevada”, es la principal conclusión de un estudio realizado por esta organización internacional. 

Un estudio realizado por Brigham Young University, Health Enhancement Research Organization (HERO), y el Center for Health Research, asegura que el 66% de los trabajadores que siguen dietas poco saludables tienen más probabilidades de ser poco productivos. 

Claramente una dieta saludable disminuye la probabilidad de enfermarse y nos ayuda a prevenir padecimientos crónicos como la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la obesidad o prevenir un infarto; y nos mantendrá con la energía suficiente para encarar nuestras obligaciones laborales. 

Pero, ¿qué debemos comer para alcanzar ese 20% extra, según la OIT,  y para mejorar nuestra productividad? 

“Tener una dieta saludable que incorpore gran variedad de cereales integrales, legumbres, verduras y frutas trae múltiples beneficios para nuestra rutina de trabajo diaria, ya que se eleva el rendimiento al incrementar la ingesta de productos con un adecuado aporte de energía y nutrientes”, sugiere la chilena Bárbara Flores, jefa del departamento de nutrición de Edenred

En ese sentido estos son algunos de los alimentos que no pueden faltar en nuestra dieta para conservar energía durante el día y así aumentar nuestra productividad: 

  • Vegetales: éstos ayudan a evitar que, de manera repentina, se produzca una disminución de azúcar en la sangre y ayudan a prevenir ciertos tipos de cáncer. Entre los más beneficiosos se encuentran el coliflor, el brócoli, el repollo, la col, el tomate y la zanahoria. 
  • Aguacate: sus grasas saludables le aportan muchos beneficios al cuerpo y ayudan a mejorar la concentración. Contiene una grasa monoinsaturada llamada ácido oleico que ayuda a reducir el colesterol y es rica en potasio. ¡Es una excelente fruta! 
  • Almendras: mejoran la salud del corazón y evitan los riesgos de algún tipo de cáncer como el de pecho y pulmón. Estos frutos secos tienen alto contenido en fibra, proteínas y grasas saludables que ayudan a disminuir los niveles de ansiedad e incluyen Vitamina E. 
  • Salmón: su alto contenido de Omega 3 ayuda a prevenir enfermedades del corazón y es una excelente fuente de proteína que ayuda a estar alerta, mantener la lucidez y mejorar nuestro desempeño. 
  • Huevo: según un estudio publicado en Nutrition Today, los huevos están repletos de proteína y proporcionan una fuente constante y sostenida de energía porque no eleva la glucosa en sangre. 
  • Plátano: es una fruta con un alto valor nutricional que aporta potasio a nuestro cuerpo. Este mineral normaliza el balance de agua en el organismo y esto repercute directamente en qué tan bien nos podemos sentir.  Una investigación publicada en Plos One, mostró que consumir un plátano antes de una prueba de ciclismo de 75 km era tan efectivo como consumir una bebida de carbohidratos para mejorar el rendimiento.

La forma en la que cuidamos nuestro cuerpo también se ve reflejado en las tareas que realizamos en nuestro día a día. De ahí la importancia de tener una alimentación saludable que nos ayude a ser mejores en nuestro trabajo. 

Fuentes bibliográficas:

 

 

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