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25 septiembre 2020 Blog Sé saludable

Agujas que sanan

La acupuntura ha ganado adeptos a lo largo del mundo y poco a poco va siendo reconocida por la medicina occidental ¿Qué es y para qué sirve?

Esta técnica hace parte de la medicina tradicional china, con más de 5.000 años de historia, de la que millones de personas se han beneficiado a lo largo del tiempo. Está basada en la estimulación de algunos puntos del cuerpo que hacen parte, en su gran mayoría, de los llamados meridianos o canales por los que circula el Qì (se pronuncia Chi), o energía vital, que origina el estado de bienestar.

La obstrucción de dichos meridianos evita el flujo correcto de la energía, dando origen a las diferentes patologías o enfermedades. Estas pueden ser abordadas mediante el uso de agujas ―tradicionalmente lo más utilizado―, masajes o moxas (hojas secas y pulverizadas de la artemisa, en forma de tabaco, con las que se lleva calor a los nodos).

También se puede realizar mediante la aplicación de láser o electroestímulos que buscan evaluar, reequilibrar y desencadenar respuestas autocurativas del organismo. Esto es constatado, cada vez con más fuerza, por la neurociencia moderna mediante ensayos clínicos que muestran un alto potencial terapéutico, especialmente en el manejo del dolor crónico, dado que la mayoría de estos puntos se encuentran en el trayecto de los principales nervios del cuerpo y con características medibles por la disminución de la resistencia eléctrica local.

Otra visión de la salud

La acupuntura es toda energía y vibraciones. Parte de la existencia de ondas/partículas mencionadas por la física cuántica desde principios del siglo XX, una teoría aceptada por la visión científica moderna. Esta misma fue expresada por los chinos, desde épocas antiguas, como Yin (lo femenino) y Yang (lo masculino), equivalentes a la noción del campo electromagnético que incide sobre la materia a través de la energía vital.

Cuando es estimulado uno de los llamados puntos de acupuntura, se desencadenan reacciones fisiológicas capaces de activar los propios principios sanadores del cuerpo, generando respuestas que van desde la liberación de endorfinas (sustancias del placer y moduladoras del dolor), la activación del sistema inmune, la regulación del ritmo cardíaco y el flujo sanguíneo, hasta el control de muchos de los ritmos internos del organismo, responsables a su vez de ese equilibrio que llamamos salud.

Tipos de acupuntura

La base terapéutica está en conocer los canales de energía para activar esa fuerza vital o Qì. Esta puede ser realizada de varias maneras:

  • La acupuntura tradicional: utiliza pequeñas agujas (en épocas antiguas se usaban filamentos de caña o estímulos con piedras agudas) que son insertadas en algunos de los más de 1000 puntos de estos meridianos, la gran mayoría en la superficie de la piel, aunque también han sido descritos puntos por fuera de ellos. Generalmente, esta acción es poco dolorosa y son sesiones de corta duración, en las que suelen girarse en sentido horario o antihorario, según se desee activar o sedar la acción del punto.
  • La digitopuntura: se vale de la presión de los dedos en lugar de las agujas y ha ganado muchos adeptos puesto que, mediante maniobras sencillas, cualquier persona puede contribuir a su propia recuperación.
  • La electroestimulación: esta genera pequeñas descargas eléctricas en los puntos o nodos, suficientes como para activar las respuestas fisiológicas de autorregulación.
  • La moxibustión: con la que se busca llevar calor a la aguja o estimular directamente la piel, obteniendo respuestas adecuadas. Estas técnicas deben ser aplicadas por personas idóneas y con amplios conocimientos médicos.
  • Fotoestimulación o terapia con láser: generalmente hace referencia a los llamados soft láser o láser blando, que mediante la emisión de trenes de fotones (estímulos lumínicos) logra generar efectos que pueden durar hasta 21 días.
¿Para qué se utiliza?

Estudios científicos han avalado el uso de la acupuntura como terapia complementaria en varios campos. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Tratamiento del dolor crónico: en el que se logra disminuir, de manera significativa, el uso de analgésicos y antinflamatorios comunes, lo cual redunda en menos efectos secundarios e, incluso, en disminución de costos a nivel de la atención en salud. Es muy efectivo en el tratamiento de enfermedades crónicas, contribuyendo a una mejor calidad de vida.
  • Dolor posoperatorio y agudo: logra recuperaciones más rápidas y eficaces y con menos limitaciones funcionales.
  • Migrañas y otras cefaleas: son condiciones en las que la acupuntura es más utilizada con altos porcentajes de efectividad y, en muchas ocasiones, con remisión total de la sintomatología.
  • Dismenorreas o cólicos menstruales: también se observan resultados muy favorables en pacientes con ovarios poliquísticos y miomatosis (tumores benignos a nivel uterino). Puede, además, optimizar el panorama de mujeres con historia de infertilidad secundaria y en hombres mejorar la movilidad de los espermatozoides que puede ser causa secundaria de esterilidad.
  • Reducción de efectos secundarios provocados por quimio o radioterapia: disminuye la náusea y el vómito, y regula el buen funcionamiento de órganos y sistemas.
  • Depresión y ansiedad: casi todo estímulo de acupuntura libera endorfinas o sustancias del placer que pueden ser moduladoras de estos patrones de comportamiento. Con ello, también, regularse algunos tipos de síntomas cardíacos como taquicardias o arritmias.
  • Alergias: desde urticarias hasta alergias estacionales. Es muy efectiva en la rinitis alérgica que se caracteriza por inflamación molesta y duradera de la mucosa nasal.
  • Trastornos del sueño: no solo mediante el uso de puntos de los meridianos o canales de acupuntura, sino también con el estímulo de los llamados puntos de auriculoterapia ubicados en la oreja.
  • Trastornos de la perimenopausia: en especial, las oleadas de calor.
  • Disautonomías: o trastornos del llamado Sistema Nervioso Autónomo, que puede manifestarse como síndrome de fatiga crónica, fibromialgias o, incluso, algunos cuadros sincopales (mareos incluso con caídas y pérdida del conocimiento).
Deben tener cuidado con la acupuntura
  • Los pacientes anticoagulados no deben someterse a acupuntura con agujas, pero sí pueden beneficiarse de la terapia láser o la digitopuntura.
  • Las personas con marcapasos deben tener cuidado con la electroacupuntura; aunque esta contraindicación es relativa con el uso de los marcapasos modernos y la nanotecnología. Por seguridad, debe consultarse con el cardiólogo.
  • Los pacientes con disminución o alteración severa del sistema inmune, dado que pueden contraer infecciones más fácilmente.
  • Las personas con afecciones de piel, como algunos eczemas o dermatitis severas.
  • Las mujeres en embarazo: aunque algunas madres no deben someterse a acupuntura, otras pueden beneficiarse de esta técnica y de hecho existe el “programa del bebé feliz”, que facilita o estimula la simbiosis entre madre y feto. ¿La recomendación? Trabajar en llave con el médico de cabecera.
Un poco de historia

Las bases de la acupuntura datan del Siglo IV al III, a. C. y están expuestos en el Canon de medicina interna del Emperador amarillo, el Nei jing-Su wen-Ling shu, considerado probablemente el texto más antiguo sobre el tema. Luego, jesuitas franceses y suizos publicaron algunos escritos referentes a la acupuntura y, posteriormente, con la primera visita de Nixon a la China, en 1972, se generó el preámbulo para que muchos médicos occidentales se interesaran en esta técnica. Hoy es promovida por la Organización Mundial de la Salud, tanto desde la práctica como desde la investigación, haciendo parte, incluso, de algunos Sistemas Nacionales de Salud.

En 2019 se decidió incluir la acupuntura en la nueva Clasificación Internacional de las Enfermedades y su manejo, la CIE-11, y comenzará a hacerse oficialmente efectiva a partir del 1 de enero de 2022. Este documento se presentó en mayo de este año en la 74 Asamblea Mundial de la Salud, que es la fuente más importante para el personal sanitario a nivel mundial y el cual es tenido en cuenta para los diagnósticos, la cobertura de las compañías de seguros y la investigación clínica.

La acupuntura, si es practicada por una persona experta y en condiciones de asepsia adecuadas, tiene muy pocos, o casi ningún efecto secundario, y es una alternativa efectiva para complementar o disminuir medicamentos contra el dolor y tratamientos con esteroides.

En el caso de la acupuntura no se trata de “magia”, “brujería”, o “esoterismo”, sino de activar los mecanismos de autorregulación y curación que tiene el propio organismo.

Las agujas son de un solo uso y se debe estar atento a que el material sea desechado de manera inmediata y bajo las normas establecidas por los servicios de salud.

El contenido hace parte de la revista 5 sentidos y fue realizado por: Alejandro Posada Beuth, M.D. Sintergético