El panorama laboral no es ajeno a los cambios que la revolución digital ha impuesto en el mundo. Nuevas tendencias y posibilidades de empleo han surgido en las últimas décadas gracias a la tecnología. Te contamos en qué consisten. 

Una imagen icónica de la década de los 50 son los trabajadores marcando sus tarjetas de entrada y salida en las grandes fábricas con sus inmensas chimeneas. Pertenecer a una de estas empresas era un logro importante no solo para una persona, sino también para su familia. 

La escritora colombiana Laura Restrepo, en su novela La novia oscura, retrata perfectamente esta situación: “(…) tener contrato en cualquiera de los campos constituía un santo y seña para entrar al cielo. Ya somos personal asalariado, se decían y se repetían haciendo sonar las vocales con más ufanía que si fueran reyes de Roma. En medio de esa inmensa humanidad que giraba al garete, llegar a ser petrolero significaba la salvación”. 

Pero ahora los tiempos son otros y la forma de emplearnos ha cambiado. “La globalización y la digitalización están transformando el mundo laboral. Las empresas buscan nuevas estrategias para reaccionar a estos cambios”, concluye un artículo sobre New Work de la revista Forbes.  

No hablamos necesariamente de nuevos empleos: el cambio realmente significativo está en los nuevos formatos de trabajo que se han generado en los últimos años. “Las formas jerárquicas del pasado y las estructuras en forma piramidal están empezando a mutar para trabajar cada vez más en forma horizontal. Los nuevos caminos laborales intentan poner al empleado en el centro del negocio y cada vez más moverse del horario fijo y de los espacios asignados a otros nuevos”, explica la bolsa de trabajo Bumeran.com

En este contexto, donde los profesionales toman más relevancia y son protagonistas, a la vez que la tecnología ofrece un espectro amplio de posibilidades, estos 5 nuevos formatos de trabajo son tendencia: 

  1. Los coworking son un espacio colaborativo en el que los profesionales se citan para trabajar. Son oficinas compartidas que transformaron el hábitat de las pequeñas y medianas empresas y de los profesionales independientes. Regularmente, estos espacios ponen a disposición de sus habitantes las herramientas necesarias para el desarrollo de sus actividades. La ventaja más obvia está en la reducción de costos en el funcionamiento. Una desventaja está en la falta de privacidad para ciertas cosas, como las llamadas telefónicas, el exceso de ruido o las distracciones porque son espacios abiertos.
  2. El trabajo remoto o teletrabajo es una solución que ha tomado fuerza en los últimos años y ha hecho espacio en las legislaciones de diferentes países. La tecnología ha permitido que la ubicuidad de las empresas no sea un problema. Esta nueva modalidad de trabajo es una solución para las compañías, pero también una opción ideal para que los empleados puedan dedicar mayor y mejor tiempo a sus familias o propósitos personales.Impone ciertos retos, sin duda, y por eso es necesario realizar acciones pedagógicas para que los empleados no se carguen de más trabajo, para que las familias comprendan esta nueva forma laboral y puedan respetar ese espacio.
  3. El freelance es un profesional independiente que ofrece sus servicios a varios empleadores. Esto es posible gracias a la globalización de la información y la tecnología. El tiempo, poder disponer de él, es un factor fundamental para las nuevas generaciones que habitan el mundo. Esto es un cambio sustancial con esa sociedad del siglo pasado donde “el modelo a seguir era ‘hacer carrera’ en una compañía hasta jubilarse”, como lo indica Karina Pérez Galindo, directora asociada de la consultoría en Recursos Humanos Robert Half, y añade que esa valorada estabilidad hoy está en retirada.Esta modalidad de trabajo tiene unos retos particulares, uno de ellos, el más importante, es tener claridad sobre la estacionalidad del trabajo, saber en qué temporada del año hay más o menor trabajo y planear la economía en función de ello.
  4. La introducción del horario fijo, que llegó con la  revolución industrial, hizo que los empleados de las fábricas pudieran hacer una clara distinción entre el tiempo que dedicaban a actividades laborales y las que les quedaban para su vida personal y familiar. El mundo actual y la forma como lo habitamos le impone retos a las empresas y les exige adoptar nuevos modelos de liderazgo y de trabajo. Para esto es necesario establecer estrategias de flexibilidad inteligente.Para José Prieto, socio de Baker & McKenzie, la idea es gestionar de forma inteligente el trabajo, de tal manera que se pueda obtener una mayor rentabilidad. Conceptos como la movilidad, la comunicación permanente o la flexibilidad horaria se convierten en la base de este método que propone a las empresas un nuevo enfoque orientado a cumplir objetivos, permitiendo una conciliación entre la vida personal y laboral de los empleados.
  5. En este panorama laboral las decisiones ahora no pasan exclusivamente por las personas, es necesario integrar una nueva variable: la inteligencia artificial.  El emprendedor y tecnólogo Santiago Bilinkis nos advierte que  estamos siendo testigos del surgimiento de las primeras compañías en escala sobrehumana. Empresas con cientos o miles de millones de usuarios, “donde el volumen de trabajo necesario para la evaluación y circulación del contenido alcanza un nivel inmanejable por seres humanos. Para estas empresas, los algoritmos de inteligencia artificial (IA) son la única manera de gestionar sus negocios”. 

Según LinkedIn, “los profesionales están evaluando y cuestionando el mundo que construimos y los valores que nos impulsan” y el escenario laboral se adapta, también, a esas reflexiones y cambios que se producen por diversos factores, como la tecnología o el tiempo dedicado a la vida familiar y social. 

Fuentes bibliográficas: