Este sector tiende a moverse de forma ágil y veloz, siempre con la capacidad de adaptarse y reinventarse, de evolucionar y estar en constante aprendizaje. Por esta razón, muchos de sus especialistas viven su día a día rastreando, interpretando, adaptando y aplicando esas tendencias que irrumpen con fuerza desde diferentes mercados y transformando la forma como las marcas interactúan con sus públicos de interés.

Como parte de estos últimos están los consumidores actuales, quienes buscan comprender aspectos relevantes de las marcas como su relación con el medio ambiente o sus colaboradores, así como contar con evidencias de trazabilidad en sus procesos a lo largo de la cadena de producción y el cumplimiento de normativas vigentes y estándares.

Aquí son fundamentales los llamados de acción y más teniendo en cuenta que no todos los consumidores responden de la misma forma a los contenidos, por lo que la investigación es ese aliado clave que ayuda a entender e interpretar los patrones de conducta y a generar estrategias para llegar hasta ellos. Así, se pasó de unas empresas enfocadas en su portafolio a otras centradas en la investigación e innovación, lo que lleva a saber leer, escuchar y complacer a los stakeholders, así como poder optar por la omnicanalidad.

Por ejemplo, el video continúa ganando protagonismo e incluso los algoritmos de las redes sociales premian el uso de este formato. También son tendencia los contenidos rápidos y efímeros, incluso se calcula que el 64 % de los expertos en marketing digital incluirán “stories” en sus estrategias este año.

Mantenerse a la vanguardia

A la hora de mirar este sector desde lo que requiere el 2020, hay tendencias que sirven de guía para no perderse en el camino hacia esos públicos para los que se trabaja y con los que se conversa. Ya las empresas no son solo generadoras de mensajes y comunicados, sino parte de escenarios donde más allá de servicios y productos, comparten ideas y formas de entender el mundo.

Incluso, las formas de relacionarse con las marcas cambian, pues se espera que este año traiga tratos más cercanos y directos. Ya los llamados influencers y macroinfluencers están siendo remplazados por influencers de nicho. Asimismo, hay que tener presente que muchos optan por evitar la hiperconexión y la infoxicación (o sobrecarga informativa) teniendo periodos de alejamiento de los dispositivos móviles y de la internet.

Por otra parte, este podrá ser el año de la consolidación del comercio electrónico vinculado al uso de redes sociales, conocido como social commerce. Esto se da en medio de un mercado en el que el retail físico, que parecía que iba a morir, está aprovechando las realidades virtuales y aumentadas para poder evolucionar, y donde sectores como el de la publicidad deben estarse repensando para no quedarse por fuera. Según IDC Research España, hasta un 50 % de las grandes compañías europeas pondrían en marcha en 2020 una estrategia de realidad virtual o aumentada.

En medio de una era de polarización extrema, es complicado asumir roles de neutralidad y no tomar partido. De la misma forma, ante la ansiedad y falta de paciencia de los públicos, la velocidad y la calidad a la hora de responder ante un requerimiento es vital para cerrar negocios. Eso sí, es importante la empatía y la tolerancia, y más si se tiene en cuenta que roles como el masculino están siendo reinventados.

En fin, es importante estudiar las tendencias para aprender a leerlas y anticiparse a un futuro tan cambiante como retador, maravilloso desde las múltiples opciones que ofrece y aprovechable por ser una invitación constante a evolucionar.

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