La humanidad está cambiando sus formas de comprar, de habitar el espacio y de relacionarse con el otro. Entre los cambios más significativos están la adopción de nuevas tecnologías, la protección del medio ambiente y el consumo local. ¿De qué se trata este último y hacia dónde va?

 

“El orgullo local, en camino a ser global”, así lo describe EuroMonitor en su reporte de tendencias para la próxima década. ¿En qué se traduce esta afirmación? Según la empresa de analítica, “existe en la actualidad una creciente expectativa con respecto a una respuesta adecuada y creativa de las multinacionales hacia la cultura local, normas sociales y hábitos de consumo. Al producir localmente, las empresas pueden reducir sus tiempos de entrega. Industrias creativas, alimentos y bebidas, moda, música y deporte son algunos de los sectores que se benefician de esta tendencia en 2020”.

A lo anterior se suma que durante el presente año, cientos de personas en todo el mundo se vieron en la necesidad de mantenerse bajo condición de confinamiento. Esto implicó que de manera obligatoria recurrieran a sus mercados y productos cercanos, a sus ofertas inmediatas, que se concentran exclusivamente en lo que tenían en el ecosistema propio. Fue entonces cuando se percataron de las bondades, opciones y demás beneficios de lo que los rodeaba. Lo local se convirtió en un ‘descubrimiento’ que enamoró y cautivó a los consumidores, al punto de convertirse en bandera para rescatar la economía. 

Según un reciente análisis de Canva 8 “la comida es uno de los productos que explican mejor esta tendencia hacia lo local”. Afirman, además, que se trata de una de las tendencias más importantes del 2020 con el «somos lo que comemos» por lema.

¿En qué se traduce entonces esta oportunidad de giro hacia lo local con énfasis en la alimentación? “Esto representa una oportunidad clave para fabricantes, minoristas y aplicaciones de entrega como Rappi o Cornershop, para expandir sus opciones de entrega y capturar este enorme mercado. En estos tiempos será clave repensar la estrategia de su cadena de suministro para incluir la cobertura de las tiendas tradicionales a través de herramientas de segmentación para impulsar los esfuerzos en las tiendas correctas”, afirmó en el último análisis de tendencias de Nielsen, Oscar Cabrera, responsable de Analytics en América Latina.

 

“La comida es uno de los productos que explican mejor esta tendencia hacia lo local”

 

Hace tan solo un par de meses esta no era la realidad. La mayor cantidad de público se abastecía en mercados de gran tamaño y cadenas internacionales. Hoy la realidad económica y social ha obligado a dar un giro y voltear la mirada a la inversión del territorio en el que se habita. Un ejemplo de esto es Ecuador. En la actualidad, el 79 % de los consumidores de este país encontraban alguna barrera para las compras online (causada por la preocupación por calidad o errores de entrega). Ahora el 50 % tiene mayor predisposición a las compras de este tipo, sin dejar de lado los supermercados físicos.

Encontramos entonces que para facilitar esta tendencia tuvieron que coincidir una coyuntura mundial y una facilidad tecnológica. La tendencia se potenció de acuerdo con el mejoramiento de canales de compra que vieron en esta temporada una oportunidad para vencer las barreras que antes no veían como prioritarias y, con base en esto, el mercado local ofertado a través de canales digitales se convirtió no solo en un deseo sino en una necesidad para vendedores y compradores.

Moda, servicios, alimentación y bienestar son ahora mismo algunos de los mercados que más se han visto beneficiados por esta tendencia en el consumo y que se perfilan como los grandes ganadores de las últimas fechas. 

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