Teletrabajar cambió nuestra cotidianidad. Los modelos de empleabilidad, el trabajo en equipo, la vida en el hogar y la distribución de tiempos son apenas algunas de esas transformaciones. Sin lugar a dudas hoy la tecnología es el motor de estos cambios. 

Desde hace un buen tiempo el concepto de oficinas rígidas donde cumplir horarios rígidos es un común denominador está experimentando serias transformaciones; muestra de ello son los coworking que aparecen cada vez con más frecuencia. Ahora basta una buena conexión a internet y un espacio cómodo para cumplir con las metas y objetivos trazados a los distintos equipos.

Esta transformación trae consigo una serie de responsabilidades y cambios necesarios en los hábitos cotidianos tanto de líderes como de los grupos de trabajo en general. Se hace necesaria entonces una adaptación rápida a estas nuevas tecnologías  y forma de usarlas, la mayoría de ellas diseñadas para que su uso se dé intuitivamente, lo que facilita la labor.

La tecnología se ha vuelto cada vez más omnipresente y esto permite que seamos más productivos.

“La evolución tecnológica viene impulsando cambios a nivel global en las formas de organización de la producción. Este hecho genera transformaciones en el funcionamiento de los mercados laborales, tanto en los niveles de empleo y salarios como en la dinámica de las ocupaciones. El interrogante que subyace a este fenómeno es si las innovaciones tecnológicas son una fuente de exclusión para los trabajadores o si, por el contrario, abren nuevas oportunidades de empleo”, concluye el estudio de la OIT, ‘Cambios tecnológicos y laborales sus implicancias en el mercado’.

Para adaptarse es necesario conocer cuáles son esas transformaciones y sus consecuencias en el día a día. Compartimos a continuación cuatro avances tecnológicos que ya transformaron nuestra forma de trabajar:

  1. Big Data: como nunca antes estamos generando datos por millones en el mundo y saber aprovechar esos datos es una ciencia. La Big Data permite analizar los datos en función de las empresas y generar estrategias a partir de esos análisis.  Sin duda alguna, los datos, son un tesoro que necesitan un tratamiento especial para hacerlo brillar.
  2. La nube: prácticamente esta herramienta nos permite trabajar desde cualquier lugar del mundo. Rompió las barreras físicas y creó un espacio virtual de trabajo que nos favorece.
  3. La inteligencia artificial (IA): este es el gran avance tecnológico y científico. La Big Data no sería posible sin IA, por ejemplo; los asistentes personales en nuestros smartphone, el reconocimiento facial, las aplicaciones, entre otros, hacen que ya esté presente en nuestro día a día. Debemos adaptarnos para convivir con máquinas que nos ayuden a realizar las tareas que el mundo actual nos exige.
  4. El vídeo: esta nueva oleada de revolución digital recuperó y transformó el vídeo en nuestras labores cotidianas. El vídeo, como formato, es el más consumido en redes sociales, el de mayor tráfico, convirtiéndolo en el instrumento ideal para llegar a más personas. También nos permite tener una presencia real, a través de videollamadas, en momentos importantes del día: reuniones de trabajo, juntas directivas, ocupaciones familiares, etc.

La tecnología ya transformó el mundo del trabajo. Las empresas tienen una expansión mucho más rápida y de crecimiento más acelerado gracias a ella. También nos ha facilitado tareas puntuales, lo que permite que los errores se minimicen y, lo que es más importante, se transmita en cuestión de milisegundos la información. ¡Esto es clave!

Fuentes bibliográficas:

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