Internet y sus múltiples beneficios pareciera que existen desde los inicios de nuestra propia historia. ¡Pero no es así! El hito digital que vivimos apenas está sobre su tercera década y por eso para muchos adultos mayores sigue siendo un tema difícil de digerir. ¿Qué es la ciberseguridad y por qué es importante, especialmente, en esta población? 

Ya damos por sentado que los mayores de 60 años utilicen las computadoras, tablets, smartphones y demás dispositivos móviles con naturalidad porque hacen parte de su día a día para estar comunicados con sus seres queridos y amigos.

En internet han encontrado soluciones prácticas a sus necesidades: leer las noticias del día, escuchar emisoras, buscar amigos y ex compañeros en redes sociales o realizar transacciones bancarias, entre otras cosas; pero, según un estudio de la Universidad Veracruzana, de México, el 93% de los adultos mayores creen que es suficiente con tener instalado un antivirus en el computador para estar protegidos de cualquier ataque a su seguridad en línea, descuidando los demás dispositivos vinculados a sus cuentas.

Según un informe de la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos, los fraudes online tienen un mayor impacto económico en los adultos mayores en relación a los millennials, pues a los primeros logran robarles en promedio 1.092 dólares y a los más jóvenes cerca de 400.

Y aún más alarmante, de acuerdo a un informe de la empresa de seguridad informática McAfee, el 50% de los usuarios en redes sociales, mayores de 60 años, comparten voluntariamente información personal con individuos que no han visto nunca en persona sin seguridad alguna.

El principal problema a atacar es el desconocimiento y asesorarlos de la mejor manera en el uso de la red y generar un entorno de protección que sea seguro para ellos.

Si bien es indiscutible que la vertiginosidad con la que se mueve la tecnología nos puede abrumar a todos como usuarios y, más especialmente, a las personas mayores, también es cierto que ellos no son tontos y con un poco de paciencia y buena comunicación van a entender algunos elementos básicos que harán más difícil ser víctimas de ataques de phishing.

¿Qué es eso básico que deben entender?

  • Las contraseñas son la primera línea de defensa ¡Siempre! Todos los dispositivos deben tener una y el nivel de dificultad debe ser alto, incorporando letras mayúsculas, números y más de ocho caracteres; pero que sea de fácil recordación para ellos. Una puerta sin llave abre muy fácil.
  • Tener presente el principio filosófico de Descartes: ¡dudar de todo! No debemos abrir todos los enlaces o mails que nos llegan a nuestras cuentas, whatsapp o redes sociales. Si no confiamos en la persona que lo envía lo mejor es NO abrirlo.
  • Los bancos ya tienen nuestra información y más si hemos estado vinculados a ellos durante toda la vida; por lo tanto NUNCA solicitan información vía mail o a través de un asesor en una llamada. Es necesario entender que hoy los datos tienen un valor incalculable y por eso es necesario ser celosos con ellos en extremo.
  • Es necesario crear un canal de comunicación donde toda pregunta, por más básica u obvia que parezca, es válida y merece una respuesta. A veces los adultos mayores por temor a la burla o a una respuesta impaciente, prefieren callar y caer en la trampa. Estar dispuestos a ayudar y brindar asesoría es un escudo poderoso de protección para los fraudes en línea.

Si aplicamos estos pasos sencillos será más difícil caer en una estafa online. La seguridad es un asunto que nos compete a todos y debemos aportar nuestro granito de arena.

Fuentes bibliograficas:

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