Ante una eventual pérdida del patrimonio también se hace necesario realizar un duelo para avanzar y reponerse. Apoyarse en un experto, reacomodar las finanzas y tener confianza para superar esta adversidad son algunos consejos claves. 

¿Qué se entiende por patrimonio personal? Este es el conjunto de bienes y cuentas que pertenecen a un individuo y de las cuales puede disponer de manera inmediata, siempre que no esté resguardado en un plan bancario a un término definido. A mayor patrimonio de una persona, más fácil es que pueda hacer frente a nuevas obligaciones o responsabilidades de tipo económico. 

Perder el inmueble, el automóvil o cualquier elemento material, trae consigo un duelo por la inversión de tiempo, esfuerzo y dedicación que implica obtenerlos. Es por eso que ante el detrimento del patrimonio también “es necesario pasar por la tristeza, por la pena, si el cuerpo así se siente —dice la psicóloga Cristina Noya— pues perder implica hacer un cambio y el cuerpo ha de adaptarse al cambio mediante el duelo”. 

La pérdida del patrimonio se puede dar por varios motivos, entre ellos: una catástrofe natural, una estafa o engaño, liquidación de la sociedad conyugal o deudas empresariales en caso de que la persona sea el administrador de una compañía y esta no pueda responder.  

¿Cómo enfrentar esta situación de pérdida patrimonial? 

Lo primero que hay que entender es que es un duelo y, como todo proceso de este tipo, afirma la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, tiene etapas: negación, enojo, negociación, depresión y aceptación. Cada una de ellas lleva un tiempo particular para cada individuo. 

Si el patrimonio está en riesgo por un tema empresarial, es importante  contratar un seguro de responsabilidad civil para proteger errores administrativos o de los empleados; el patrimonio personal está ligado con la actividad comercial y se puede ver afectado. 

Proteger el patrimonio en una liquidación de la sociedad conyugal es un punto a considerar. En este caso, Gonzalo Gómez Betancourt, Director de Executive Education Inalde Business School, aconseja las capitulaciones matrimoniales. Éstas se pueden realizar previamente o en cualquier momento durante el matrimonio. Básicamente es un contrato que celebra la pareja, en el cual se consigna que ambas partes desean incorporar o excluir de la sociedad conyugal los bienes que poseen antes de contraer matrimonio. 

Cuando la pérdida del patrimonio se da de forma abrupta e inesperada es importante acudir a esa red de apoyo con la que cada uno cuenta. Según la psicoterapeuta Miriam Castrejón, tener la certeza de un apoyo incondicional es fundamental para lograr recuperarse del traspiés. 

En esa misma vía, apoyarse en un profesional que ayude a gestionar la pérdida del patrimonio es importante. Cada persona reacciona de manera particular ante ciertos hechos difíciles, pero en general es necesario este acompañamiento para tramitar de mejor manera ese momento complicado.

Por último es importante desarrollar la resiliencia, la capacidad para adaptarse y superar la adversidad. Según el documento ‘El camino a la resiliencia’ de la  American Psychological Association, las crisis no se pueden ver como obstáculos insuperables. No se puede evitar que ocurran eventos que producen tensión, pero sí es posible cambiar la manera cómo se interpretan y reaccionan ante ellos.

Fuentes bibliográficas: