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Adolescencia y ansiedad: el ‘detrás de escena’ de los trastornos y ataques de pánico

26 abril 2022 Decide

En qué se diferencia la ansiedad de ataque de pánico, cuáles son sus características y cómo se pueden curar. La mirada de los especialistas.

Pocas etapas de la vida encierran tanta desorientación o prejuicios como la adolescencia. Es que el paso de la infancia a la juventud adulta está asociado a comportamientos apáticos, con cambios de humor permanentes y hasta ciertos trastornos. Estos, incluso, se han potenciado por las cuarentenas obligatorias impuestas en la crisis sanitaria. Por eso, especialistas de Seguros SURA ofrecen consejos para identificar y atravesar problemáticas comunes a esta etapa de la vida.

María Juliana Gaviria, médica y directora de la capacidad de salud de la oficina corporativa de Seguros SURA, enuncia que “los trastornos mentales, como la ansiedad y la depresión, siempre han estado presentes, sobre todo en la población adolescente. Sin embargo, han venido en aumento”.

Menciona que, según el Instituto Nacional de la Salud de los Estados Unidos, nada menos que 1 de cada 3 adolescentes padece ansiedad y, en los últimos ocho años, el número de casos en niños de 13 a 18 años ha aumentado en un 20%. Además, completa, “los intentos de suicidio en adolescentes se han duplicado en comparación con la pasada década”.

Los adolescentes son un grupo etario que están en la mira de los profesionales de la salud y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) padecen trastornos emocionales con frecuencia. Los trastornos de ansiedad son más comunes entre los adolescentes mayores que entre los más jóvenes. Se calcula que el 3.6% de los adolescentes de 10 a 14 años y el 4.6% de los de 15 a 19 años padece un trastorno de ansiedad. También se estima que el 1.1% de los adolescentes de 10 a 14 años y el 2.8% de los de 15 a 19 años afrontan depresión.

Efectos de la pandemia

La crisis por el Covid-19 alteró todos los órdenes de la vida, y la salud mental no es la excepción. Según el Primer Informe de la Encuesta Ciencia, Salud, Creencias y Sociedad en contexto de pandemia Covid-19 desarrollado en Argentina, los problemas que más sufrieron las personas fueron afecciones vinculadas a la salud mental, tales como trastornos de ansiedad, depresión y padecimientos psíquicos. También alergias y problemas de piel.

Asimismo, Gaviria destaca que “según datos de la OMS, para la población general se estima que los casos de depresión y trastornos de ansiedad en el mundo han aumentado un 28% y un 26%, respectivamente, durante la pandemia. Esto significa que en 2020 se produjeron 53 millones de trastornos depresivos y 76 millones de diagnósticos de ansiedad más de los esperables”.

En el caso particular de la salud mental de niñas, niños y adolescentes de América Latina y el Caribe, según el Estado Mundial de la Infancia 2021 de Unicef, 27% de los jóvenes de la región sintió ansiedad durante la pandemia, el 15% de niñas, niños y adolescentes viven con un trastorno mental diagnosticado. Uno de cada cinco jóvenes de entre 15 y 24 años asegura que a menudo se siente deprimido o tiene poco interés en realizar algún tipo de actividad desde que comenzó la pandemia.

Gaviria, experta en Seguros SURA reconoce en diálogo con Asegúrate de Vivir, que “entornos como la pandemia o el bullying hacen que los adolescentes puedan sentirse atemorizados en sitios abiertos”. El fenómeno de las redes sociales también es un área a tener en cuenta. “Pasar mucho tiempo allí puede alterar la percepción de uno mismo, influyendo en la autoestima del joven y propiciando la prolongación de un estado de ansiedad”, explica.

Por otro lado -sugiere-, las “altas expectativas” de las últimas generaciones “pueden generar estados ansiosos, y pasar de estudiar de manera virtual a regresar a clases puede causar trastornos de ansiedad generalizada”.

Diferencia entre ataque de pánico y ansiedad

Javier Lazzati, psicólogo y neuropsicólogo, especialista en trastornos del estado de ánimo y ansiedad, explica que estos términos se suelen confundir. “La ansiedad es una respuesta fisiológica y psicológica en respuesta a diferentes cosas que nos van pasando en la vida. Los ataques de pánico forman parte del trastorno de pánico que tiene como síntoma principal la experimentación de un nivel elevado de ansiedad”, ilustra el especialista.

“Esta ansiedad es diferente a la que se describió en un principio ya que, por un lado, es muy elevada; y por el otro; viene acompañada de otros síntomas mentales como son: miedo a volvernos locos o morirnos; y algunas veces incluso se produce despersonalización”.

Lazzati agrega que “esta despersonalización se caracteriza por la percepción que tenemos de vernos por fuera del cuerpo, sentimos a la realidad como rara y nos cuesta mover el cuerpo. Todo ese conjunto de síntomas forma lo que llamamos: trastorno de pánico”.

Los ataques de pánico surgen como producto de un suceso puntual (por ejemplo, un accidente) que genera niveles elevados de ansiedad y miedo. “Es ese miedo que se experimenta al vivir algo que genera tanto miedo lo que hace que el cerebro se sobreactive y que, a futuro, cada vez que se experimente alguna situación parecida, se desencadene un ataque de pánico”, profundiza.

Es decir que el cerebro, al momento de producirse un ataque de pánico, “cree que hay un peligro y que en consecuencia necesita activar toda la respuesta ansiosa para responder a ese peligro”, cierra Lazzati.

Ataques de pánico

El médico Daniel López Rosetti describe entre los síntomas de un ataque de pánico “la sensación de un miedo intenso, falta de aire, palpitaciones, dolor de pecho, transpiración”. A su vez, destaca que estos ataques duran poco tiempo. “Desde el inicio de la sintomatología que recién describimos hasta el pico de los síntomas transcurren alrededor de los 10 minutos, 15 minutos como mucho, y después empieza a bajar. Es un lapso breve, pero en ese período la persona la pasa muy mal y después también se queda con miedo”, detalla.

Dentro de los factores que predisponen a la aparición de los trastornos de pánico, las mujeres tienen más probabilidades de experimentarlos. El psicólogo Lazzati lo pone en números: “Las mujeres tienen de 2 a 3 más probabilidades de experimentarlos que los hombres”. También señala que la edad es un factor importante.

“Los ataques de pánico se producen antes de los 25 años”, y aclara que “existen ciertos tipos de rasgos de personalidad que hacen que la persona sea propensa a desarrollar un trastorno de pánico. Esto se observa en las personas que tienen ansiedad como rasgo central de personalidad”.

Cómo acompañar ante un ataque de pánico

Frente a un ataque de ansiedad o pánico, María Juliana Gaviria explica que “hay que mantener la calma y acompañar a la persona”. Y enumera algunos tips a considerar:

  • Si sabe que toma alguna medicación para este trastorno, ofrézcale el medicamento.
  • Trate de llevar a la persona a un lugar tranquilo.
  • Ayúdele a concentrarse pidiéndole que repita una tarea simple pero físicamente cansadora, como levantar los brazos por encima de la cabeza.
  • Ayude a desacelerar la respiración de la persona respirando con ella o contando lentamente hasta diez.

Por otro lado, Gaviria remarca que “cuando una persona está teniendo un ataque de pánico, es útil decirle cosas como: “´puedes superarlo´, ´estoy orgulloso de ti, ‘estás haciendo un muy buen trabajo’, ´respiremos juntos´”.

Miedo al miedo

Así se conoce la ansiedad anticipatoria. “Esa persona cree que está por desatarse un ataque de pánico, lo cual genera miedo, y hace que se detone el ataque de pánico. Se completa el círculo vicioso confirmándose la hipótesis que se planteó en un principio: “Tenía razón, estaba por tener un ataque de pánico; todo un error de interpretación inicial”, resume Lazzati.

Nada está perdido frente a los trastornos emocionales. Al respecto, Javier Lazzati, psicólogo y neuropsicólogo, concluye que “hay que saber que los trastornos de ansiedad, como el de pánico; tienen tratamientos psicológicos muy eficaces que hacen que la persona pierda su diagnóstico en poco tiempo y puedan llevar un vida tranquila y agradable sin estar esperando el momento de aparición de su próximo ataque de pánico”.

Es importante estar atento a cómo la realidad afecta la salud mental propia y de la gente que nos rodea. Pedir ayuda es parte de vivir en comunidad. Por eso, Seguros SURA acompaña el crecimiento de los jóvenes durante la adolescencia, un período de muchos cambios y transformaciones.